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No es justo porque pienso en lo que fue el América y que siempre soñé que volviese a ser.
No es justo porque tenemos lo que ningún otro conjunto en México tiene: la afición más grande, el estadio más grande, la sala de trofeos más grande, las mejores instalaciones, la historia más rica, el arrastre mercadológico más importante y todo el dinero del mundo para gastarlo en los mejores jugadores.
No es justo, porque cuando va a jugar el América, religiosamente cancelo todas mis actividades de estudio o compromisos el fin de semana para dedicarle 90 minutos de la semana a mi equipo, esto, sin contar las acaloradas discusiones más que necesarias con los amigos sobre porque el América es el más grande e importante del país.
No es justo, porque ver al equipo así también me desmoraliza. América, te he visto perder, he sufrido tus derrotas, me he quejado arduamente sobre tu desempeño, pero jamás me había sentido así, sin esperanza.
No es justo, porque todos los días de mi vida sueño con el día en que veré al Azulcrema levantar la Copa Libertadores, porque sueño en la temporada perfecta donde aplastamos al Cruz Azul, Pumas y Guadalajara por igual y nos coronamos, sueño con ver leyendas vivientes jugando para mi equipo, un defensa central envidiable y referencia que empuje al equipo, un crack en la media cancha imparable y al que todos teman, y un delantero campeón goleador cada temporada que pasa.
No es justo porque tengo un concepto del América muy distinto al que los actuales dirigentes tienen sobre el mismo. Yo aún recuerdo un equipo donde jugaban Kalusha, Biyik, Luis García, Zague, Sánchez Yacuta, Raúl Gutiérrez entre otros. Desde ahí sólo he visto uno que otro equipo que brilla de repente y termina siendo una promesa. Porque Mario Carrillo me hizo soñar junto a Claudio López, Kléber, Cuauhtémoc y Ochoa, y todo terminó siendo un simple título de Liga, y que gracias a factores extra-cancha y de nuestra hábil directiva terminaron llendose por la borda, siendo humillados en Copa Sudamericana y eliminados en el Estadio Azteca por Tigres después de una temporada de ensueño.
No es justo que se experimente con el equipo más importante de México, no es posible que se confíe en un inepto como Cañedo por solo poseer el nombre de su padre. No se puede permitir que con su ineptitud, Cañedo permitiese a Lapuente utilizar al equipo como una vil prostituta para exprimirle dinero hasta el hartazgo con jugadores manejados por su promotor. Lo peor del caso, es que se toma una decisión estúpida, y no aprenden de sus errores, eso es lo que molesta. Ahora, en lugar de Lapuente, tenemos a dos cuates de Cañedo en la vicepresidencia del Club, y que seguramente se han estado llenando los bolsillos con comisiones por jugador vendido a Azcárraga.
Así no se puede.
Hasta que los que trabajan en el Club dejen de anteponer sus intereses personales y empiecen a contratar jugadores que realmente valen la pena, no vamos a llegar lejos.
Ya es hora que poner a dirigir al Club a Carlos Reinoso, Antonio Carlos Santos, Luis Roberto Álves y Daniel Brailovsky para que póngan órden, pues ellos JAMÁS saquearían al Club América. Tal vez se puedan equivocar con sus decisiones, como le sucedió a "Zague" cuando contrató a Sebastián Abreu, pero jamás se aprovecharán del Club de sus amores contratando sólo por la jugosa comisión que se puedan llevar por jugadores inflados y sin compromisos.
A este América le falta el corazón que aficionados como yo tenemos. Y todo viene desde la cabeza, y lo peor del caso es que no hay salida. A Emilio Azcárraga ya no le interesa el América, y no hay salida, jamás venderá al Club América a alguien que sí se preocupe por él. Todo está mal, incluso nosotros como aficionados. ¿Por qué se van a preocupar por el bien del equipo? ¿Cuál es el objetivo principal del dueño del América? Fácil. Ganancias monetarias. Mientras el América siga vendiendo, lo demás no importa. Así de triste es la situación. Sería lo mismo si el América es campeón o no, pues de todas formas seguimos comprando nuestra playera ultrajada a través de los años. Desde el uniforme estamos mal, ¿a alguien le molesta el letrero gigante de Bimbo (el cual también patrocina a Chivas)? Ya alguna vez mi buen amigo "Un Americanista Cualquiera" escribió, y con mucha razón, sobre la forma en que se diseña el uniforme y nosotros vamos como locos a comprarlo. Desde ahí estamos mal. Todo el manejo del Club está por los suelos, desde las fuerzas básicas, el Socio Águila que tampoco da una, el uniforme, los salarios estratosféricos de los jugadores, un Director Ténico inútil, unos jugadores inútiles, unos vice-presidentes ineptos, un presidente tarado y un dueño al cual ni le va ni le viene y que sólo da la cara y se para en la cancha del Estadio Azteca cuando el equipo es Campeón.
Y no es de ahorita. Esto lleva así años. Y como lo dije al principio de mi texto, ya perdí la esperanza. Aún así, y por irónico que suene, jamás dejaré de ser Americanista. Ya vendrán mejores tiempos... algún día...
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man
tan tempra
con esta calor
jejejjeje
pues solopaso akaatu hi
parasaludar aver sipasas almio cabronq ue ya tiene timpo que nopasas eeeeeeee
bueno me boy
estamosenlinea
pasa charlar ok